martes, 4 de marzo de 2014

LUZ EN EL HORIZONTE

Hoy, naturalmente, cómo no, he tenido una mañana terrible.

El despertador ha sonado a una hora indecente, el tiempo está que dá por detrás (viene el Apocalipsis, acaso??), en el trabajo mi nivel de tolerancia con las personas está disminuyendo a marchas forzadas (uh! ésto vá para otro post), y para coronarlo, acabo de percatarme en éste preciso instante de que hoy se me ha olvidado ponerme desodorante. Pues qué bien.

Pero, dado que la meteorología está porculera total, en vez de volver del curro a casa dando un paseo para serenarme, he cogido el autobús. Subo, y qué me encuentro?? lo nunca visto, lo inaudito, lo nomelopuedodecreer: el autobusero lleva puesto jazz!! 

Creo que ha sido mi primera (y única, por el momento) sonrisa auténtica del día. 

Creo incluso que me he reconciliado un poquitín con la humanidad.

Creo que podría haberle abrazado.

Creo que soy pelín simple.